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Global Power Platform Bootcamp (GPPB) Alicante 2026 volvió a reunir en Alicante a profesionales atentos a la evolución del ecosistema Microsoft en un momento especialmente intenso para tecnologías como Power Platform, Microsoft Fabric y la inteligencia artificial aplicada. Pero, más allá del contenido técnico, el evento dejó una sensación más amplia: la de un espacio donde la conversación útil, el aprendizaje práctico y el networking siguen siendo tan relevantes como las propias herramientas.

Para entender qué dejó realmente esta edición, este artículo recoge tres miradas complementarias. La de quien impulsa el evento desde la organización, la de quien sube al escenario con la responsabilidad de aportar valor y la de quienes asisten buscando ideas aplicables a su día a día. Tres voces distintas para leer una misma realidad: la de una comunidad que no solo quiere conocer tendencias, sino saber cómo aterrizarlas.

 

Pablo Barrachina – «Lo que no se ve: visión, retos e impacto de GPPB Alicante»

En todo evento que funciona hay una parte que no se ve desde fuera. No aparece en el programa ni se resume en una foto final, pero sí requiere horas de dedicación: la preparación del contenido, el trabajo constante con el equipo interno de sumamoOs, la definición de la agenda, la coordinación con ponentes y sponsors y el encaje de todas las piezas para que, el día del evento, todo fluya.

En GPPB Alicante 2026, esa mirada la aporta Pablo Barrachina, COO y Director de Data & IA en sumamoOs, además de una figura activa dentro del ecosistema tecnológico como asociado y vocal de la Junta Directiva de AlicanTEC y responsable del área territorial de la Comunidad Valenciana en DAMA España, la voz que mejor explica no solo qué fue el Bootcamp, sino por qué tenía sentido impulsarlo.

¿Cómo surge la iniciativa del Global Power Platform Bootcamp y qué os motivó a organizar la edición de Alicante?

“El Global Power Platform Bootcamp (GPPB) nació como una iniciativa de Microsoft global, gratuita y liderada por la comunidad, con el objetivo de acercar el ecosistema de Microsoft Power Platform a cualquier persona interesada en aprender, practicar y compartir conocimiento. Desde sus inicios en 2020, el evento se organiza localmente por grupos de usuarios y expertos que desean fomentar el aprendizaje colaborativo alrededor de estas tecnologías low‑code. Su crecimiento ha sido exponencial, llegando a más de cien localizaciones y miles de asistentes en todo el mundo, impulsado por la demanda global de formación práctica en soluciones como Power Apps, Power Automate, Power BI, Power Pages, AI Builder y, en los últimos años, Copilot Studio.

Estas herramientas permiten a empresas y profesionales crear aplicaciones, automatizar procesos, analizar datos y construir agentes de IA de manera ágil y accesible, democratizando la innovación dentro de las organizaciones.

En nuestro caso, decidimos impulsar la edición de Alicante desde el inicio de esta iniciativa en 2020 porque vimos una oportunidad clara: compartir el conocimiento real que acumulamos día a día en nuestros proyectos con clientes, trasladarlo a la comunidad y, al mismo tiempo, visibilizar el conocimiento experto que tenemos en estas tecnologías. Además, creemos firmemente en la importancia de fomentar la educación, el crecimiento profesional y la cultura de aprendizaje continuo, y este tipo de iniciativas son la mejor manera de devolver a la comunidad todo lo que nos aporta. Para nosotros, el GPPB no es solo un evento técnico: es un punto de encuentro donde talento, innovación y colaboración convergen para impulsar el ecosistema local.

A lo largo de estas ediciones, hemos visto participar a perfiles muy diversos: desde profesionales altamente técnicos hasta personas sin experiencia previa que querían dar sus primeros pasos, así como estudiantes interesados en conocer qué tecnologías están marcando tendencia en el mercado laboral. Todos ellos coinciden en algo: el Bootcamp les ha ayudado a descubrir nuevas oportunidades, adquirir habilidades útiles y comprender mejor el potencial de estas herramientas ampliamente utilizadas en el entorno empresarial.”

¿Cuáles han sido los principales retos organizativos, tanto visibles como invisibles, detrás de esta edición del Global Power Platform Bootcamp en Alicante?

“Uno de los desafíos más relevantes de esta edición ha sido encontrar espacios adecuados para un evento que este año ha superado los 120 asistentes. Afortunadamente, hemos contado con el apoyo del Parque Científico de la Universidad de Alicante y del CENID, que nos han facilitado sus salas e instalaciones, algo esencial para ofrecer una experiencia cómoda y profesional a todos los participantes.

Otro aspecto que queremos destacar es nuestra colaboración, que mantenemos desde hace varios años, con el Centro San Rafael – Fundación Estima, una entidad dedicada al acompañamiento, desarrollo personal y promoción de la autonomía de personas con discapacidad intelectual. Cada edición destinamos íntegramente la recaudación voluntaria del registro (a partir de 1 €) a apoyar su labor. Para nosotros es una manera de contribuir a su misión, y agradecemos profundamente la solidaridad de todas las personas asistentes, que año tras año hacen posible esta aportación.

También es importante poner en valor la participación de nuestros sponsors, que juegan un papel fundamental. Su apoyo nos permite mejorar el evento edición tras edición, incluyendo detalles para los asistentes y ponentes, así como la cobertura del catering y otros elementos logísticos que marcan una diferencia en la experiencia global.
Y, por último, pero no menos importante, está el trabajo del equipo de sumamoOs, que se ocupa de toda la organización interna: desde la comunicación y visibilidad en redes, hasta la coordinación del catering, la gestión de salas, la atención a ponentes y cualquier necesidad operativa. Sin este trabajo, muchas veces invisible, sería imposible mantener el nivel de calidad que queremos ofrecer.”

¿Qué señales os indican que el evento está cumpliendo su objetivo?

“Sin duda, uno de los indicadores más claros es el crecimiento constante del número de asistentes año tras año. Esta evolución nos confirma que existe un interés real por seguir aprendiendo sobre Power Platform y que la comunidad valora este punto de encuentro.

Pero más allá de las cifras, para nosotros es especialmente significativo lo que ocurre en los espacios de networking. Es ahí donde los asistentes se acercan, conversan con total naturalidad y nos comparten su feedback directo: qué les ha aportado cada sesión, qué temas les han inspirado para aplicar en su día a día o incluso qué nuevas oportunidades profesionales se llevan tras el evento. Ese tipo de conversaciones espontáneas son, para nosotros, la señal más valiosa de que el Bootcamp está cumpliendo su propósito.
También apreciamos profundamente el compromiso de la comunidad teniendo en cuenta que febrero suele ser un mes complicado en España, con climatología variable y desplazamientos menos cómodos. Aun así, la participación se mantiene alta. Además, nos alegra ver cómo Alicante atrae cada vez a más personas procedentes de otras ciudades y provincias, lo que refuerza el papel de la ciudad como punto de conexión tecnológico y formativo.

En conjunto, todas estas señales —crecimiento, participación activa, feedback positivo y compromiso pese a las condiciones— nos confirman que el evento está generando impacto real y aportando valor en el corto plazo.”

El Bootcamp también mantiene una dimensión social. ¿Qué representa eso dentro del proyecto?

“Para nosotros representa coherencia. Si estamos hablando de comunidad, de compartir valor y de generar impacto, tenía sentido que eso no se quedara únicamente en el plano profesional. Por eso mantenemos la colaboración con el Centro San Rafael – Fundación Estima, destinando íntegramente la recaudación voluntaria del registro.

No lo veo como un añadido simbólico, sino como una forma de extender el propósito del evento. Si conseguimos reunir talento, conocimiento y oportunidades, también queremos que esa energía tenga una traducción social concreta.”

¿Cómo imaginas la evolución de GPPB Alicante en próximos años?

“De cara a las próximas ediciones, me gustaría mantener el altísimo nivel de los ponentes que han participado hasta ahora. Hemos tenido la suerte de contar con expertos muy reconocidos dentro de la comunidad, tanto a nivel nacional como internacional, y conservar ese vínculo es fundamental para garantizar que el contenido siga siendo relevante, actualizado y de calidad.

También me gustaría seguir aumentando el número de asistentes, no solo como un indicador de crecimiento, sino porque nos permitiría ampliar la oferta de contenidos, incorporar nuevos formatos e incluso plantear espacios temáticos orientados a una determinada herramienta. Cada edición nos demuestra que existe un interés creciente, y poder responder a esa demanda con un programa más amplio sería un paso natural en la evolución del evento.

En definitiva, imagino un Bootcamp cada vez más abierto, participativo y diverso, que siga fortaleciendo a la comunidad y que mantenga su esencia: compartir conocimiento, conectar talento y generar oportunidades reales para todas las personas que se acercan al ecosistema de Power Platform.”

    

Javier Buendía – «De la tecnología a la acción: compartir experiencia para generar impacto»

Si la organización pone el marco, los ponentes son uno de los focos principales del evento. En GPPB Alicante 2026, Javier Buendía, BI Technical Lead en sumamoOs, asumió ese papel desde una posición especialmente valiosa: la de alguien que combina conocimiento técnico con experiencia en problemas reales que tienen muchas organizaciones

Llevas años vinculado al Global Power Platform Bootcamp. ¿Qué te hace volver?

“Vuelvo porque sigue siendo un evento especial para mí. Llevo años vinculado al Bootcamp, de hecho, fue mi primer evento como ponente. Ya va por la séptima edición, pero sigue teniendo algo diferencial: el equilibrio entre conocimiento técnico y cercanía humana. No es solo un sitio donde enseñas una tecnología, sino que es un espacio donde compartes experiencia de verdad, incluyendo lo que ha salido bien, lo que no y lo que has aprendido por el camino.

Eso, personalmente, me motiva mucho. Siento que aquí compartir tiene impacto, porque la gente viene con preguntas reales y con ganas de llevarse algo útil

Cuando preparaste tu sesión, ¿qué necesidad concreta querías responder?

“Yo tenía un objetivo muy claro: quería que la sesión fuera útil. No quería limitarme a repasar capacidades del ecosistema Microsoft desde un punto de vista teórico. Lo que quería era ayudar a responder un problema concreto aprovechando las capacidades de Microsoft Fabric: optimizar el refresco de modelos semánticos mediante el uso de particiones.

Muchas personas conocen la herramienta, han oído hablar de ella o incluso han hecho alguna prueba, pero todavía necesitan una especie de puente entre la curiosidad y la aplicación real. Mi intención era precisamente esa: exponer algunas de las capacidades de la herramienta para resolver ese problema concreto.

Ese enfoque resume bastante bien el tono de fondo del Bootcamp: aterrizar lo abstracto por algo útil.

¿Qué cambia cuando hablas de tecnología en un entorno de comunidad y no en uno más corporativo?

“Cambia mucho la dinámica. En un espacio de comunidad, la conversación es más humana y distendida. Los asistentes no esperan únicamente que les enseñes una herramienta o que les hagas una demo impecable. Esperan experiencias reales.

Eso hace que la sesión no sea una clase y se convierta en una conversación. Puedes hablar de cómo se está utilizando una tecnología, qué barreras aparecen, qué oportunidades merecen la pena y qué cosas todavía cuesta aterrizar. A mí me parece un formato mucho más rico, precisamente porque permite esa mezcla de conocimiento técnico y realidad.”

En esa respuesta hay una defensa implícita de algo que a menudo se echa en falta en la conversación tecnológica: la posibilidad de hablar también de límites, fricciones y procesos de adopción incompletos

¿Dónde dirías que está el verdadero impacto de una ponencia?

“Para mí, el impacto real no está en que alguien salga queriendo aplicarlo todo de golpe. Está en que identifique una o dos ideas concretas que sí tienen sentido en su contexto y pueda empezar por ahí. A veces eso se traduce en una pequeña mejora de proceso o en aprovechar mejor una herramienta que ya existía dentro de la organización.

Yo lo veo así: el cambio empieza cuando la inspiración se convierte en una acción concreta, aunque sea sencilla. Si eso ocurre, la sesión ya ha tenido éxito.”

La inteligencia artificial ha estado muy presente en la conversación del evento. ¿Qué crees que toca discutir ahora?

“Creo que ahora toca hablar de adopción con sentido. Ya hemos pasado esa fase inicial de entusiasmo generalizado por las nuevas capacidades. Ahora la pregunta importante es cómo integramos la inteligencia artificial en procesos reales, con gobernanza, con expectativas razonables.

Y junto a eso, creo que vamos a tener que seguir insistiendo mucho en adopción, capacitación y cambio cultural. Porque, al final, la tecnología por sí sola no transforma nada. El cambio llega cuando las personas la incorporan de forma natural y efectiva a su manera de trabajar. Para mí, esa va a seguir siendo una de las grandes conversaciones de la comunidad.”

    

Christophe y Olivier – “Sin gobernanza no hay escalabilidad”

La tercera mirada llega desde la experiencia de quienes acuden al evento con ganas de aprender y conectar con otros. Christophe y Olivier, profesionales de Melt Group, representan bien a ese perfil de asistente que no busca solo inspiración, sino claridad. Su presencia en GPPB Alicante 2026 permite entender cómo se percibe el Bootcamp desde quienes están intentando aterrizar estas tecnologías en entornos organizativos concretos.

¿Qué os llevó a asistir a GPPB Alicante 2026?

“Nosotros vinimos porque queríamos mantenernos al día en un momento en el que el ecosistema Microsoft está evolucionando muy rápido y eso ya tiene impacto directo en nuestra operativa diaria. Nos interesaba profundizar especialmente Power Platform y Microsoft Fabric de una forma muy concreta: con sesiones prácticas, casos reales y una visión de su evolución en los próximos meses.

No veníamos solo a escuchar novedades, sino a entender qué puede ser relevante de verdad para nuestro contexto profesional.”

¿Qué temas os interesaron más durante la jornada?

“Hubo varios focos que nos interesaron especialmente. Por un lado, todo lo relacionado con automatización avanzada con Power Automate, sobre todo patrones de orquestación y gobernanza. Por otro, la integración entre Power Platform y Microsoft Fabric, ya que para nosotros es especialmente relevante por el proyecto de centralización de datos que estamos trabajando dentro de la organización.

También nos interesó mucho Copilot Studio y, en general, la adopción de inteligencia artificial en escenarios reales, porque conecta de forma bastante directa con los agentes que estamos construyendo internamente. Pero, más allá de los temas, una de las cosas que más valoramos fue el enfoque: no se quedó en lo conceptual, sino que estaba muy orientado a aplicación.”

¿Qué aprendizajes os parecieron más útiles para vuestro trabajo?

“Nos llevamos dos ideas especialmente claras. La primera es que la gobernanza tiene que estar desde el principio. Si no la defines pronto, cuando las soluciones empiezan a escalar aparece deuda técnica y luego corregir eso es mucho más costoso. La segunda es que el low-code gana muchísimo valor cuando se combina con buenas prácticas de ingeniería de datos.

Eso refuerza bastante una dirección que ya considerábamos estratégica: unir Power Platform con Microsoft Fabric y avanzar hacia más estandarización y reutilización de componentes. No diríamos que el evento nos hizo cambiar radicalmente de rumbo, pero sí nos ayudó a reafirmarlo con más criterio.”

¿Cómo vivisteis el ambiente del Bootcamp?

“Lo vivimos como un entorno muy cercano, abierto y orientado al intercambio honesto. No nos dio la sensación de estar simplemente encadenando sesiones, sino de participar en un foro donde la gente compartía experiencias reales, aciertos y también errores.

Y eso, para nosotros, tiene muchísimo valor. Muchas veces aprendes tanto de lo que funciona como de lo que falla. Encontrarte con otras personas que están intentando resolver problemas parecidos hace que la conversación sea mucho más útil.”

Si tuvierais que resumir por qué recomendaríais este evento, ¿qué diríais?

“Diríamos que lo recomendaríamos por tres cosas: la accesibilidad de los ponentes, el enfoque práctico de las sesiones y la oportunidad de conectar con otros profesionales que están resolviendo desafíos similares. En un momento en el que muchas organizaciones están intentando aterrizar la inteligencia artificial y aprovechar mejor sus datos, este tipo eventos tienen mucho valor.”

Escuchadas en conjunto, las tres perspectivas dibujan una imagen bastante precisa de lo que fue GPPB Alicante 2026. Para Pablo Barrachina, el evento responde a una necesidad real de comunidad, aprendizaje y conexión entre talento. Para Javier Buendía, el valor aparece cuando la tecnología deja de ser discurso y resuelve problemas concretos. Para Christophe y Olivier, la utilidad del encuentro está en ayudar a ordenar prioridades, validar enfoques y compartir experiencias con otros equipos que viven retos parecidos.

En un ecosistema marcado por la evolución constante, el verdadero reto ya no es solo seguir el ritmo de las novedades. Es entender cómo encajan entre sí y en qué escenarios se pueden aplicar. Y precisamente ahí es donde un evento como este demuestra su relevancia.

GPPB Alicante 2026 no dejó solo sesiones o titulares tecnológicos. Dejó algo más valioso: un espacio donde compartir conocimiento y construir comunidad con impacto real.

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